Su diseño la distingue de toda las demás mil deportivas, y su comportamiento también. Fácil de llevar como una 600 y potente como una superbike, es la moto a batir.
Algunos arqueólogos de Madrid se han reunido en la plaza de Callao para que se sepa que con mil euros no les da ni para el látigo de Indiana Jones y reivindicar su propio convenio laboral.