El Papa Benedicto XVI ha reconocido este sábado "la vergüenza" que siente la Iglesia Católica por los abusos de menores cometidos por algunos sacerdotes y religiosos en Australia, y aseguró que "los responsables deben ser llevados ante la Justicia".
Un hombre de 60 años de edad, empleado de un club deportivo de Paterna (Valencia), ha sido detenido como supuesto autor de abusos sexuales a varios menores que utilizaban esas instalaciones.