Puede que, aún a estas alturas, su sola mención haga arrugar la nariz a algún inglés recalcitrante, que todavía quedan algunos; pero es un ingrediente indispensable en la cocina del Mediterráneo, aunque tampoco los propios mediterráneos parezcamos muy orgullosos de ello.
Alrededor de un centenar de puestos donde se exhiben y venden miles de ristras de ajos participan hoy en la feria que a esta planta dedica anualmente Santa Marina del Rey (León), una localidad que se erige como escaparate de este producto, en lo que constituye una tradición que se remonta al año 1162.