En verano pocas cosas más agradables hay que sentarte en un kiosko o terracita y tomarte una horchata helada; pero si ésta es natural mejor. El problema es que los establecimientos donde te ofrecen este producto artesano van escaseando.
En verano pocas cosas más agradables hay que sentarte en un kiosko o terracita y tomarte una horchata helada; pero si ésta es natural mejor. El problema es que los establecimientos donde te ofrecen este producto artesano van escaseando.