Dolores, una hembra de oso de anteojos, ha perdido todo el pelo de su cuerpo. Todas las hembras de esta especie del zoo de Leipzig sufren una extraña enfermedad que podría deberse a un defecto genético. Los animales no muestran más síntoma que la pérdida del pelo y la picazón en la piel.
El estrés, las dietas alimenticias, los cambios hormonales, el abuso de tintes o permanentes y el acceso de las mujeres al mundo laboral son, entre otras, las principales causas del aumento de los casos de alopecia femenina frente a la masculina, según un estudio de Svenson, una compañía especializada en el cuidado y salud del cabello.