Michelle Obama es la muestra de cómo un vestido simple puede causar sensación. El atuendo elegido por Michelle Obama para acompañar a su marido al Palazzo del Quirinale, en Roma, no tenía nada más que un color llamativo y un adorno en color verde, sin más, pero el contraste del amarillo con su tono de piel queda muy elegante. Los zapatos dorados a juego con la pulsera y los pendientes son todo un acierto. Luego cuando se ha reunido con el resto de primeras damas ha preferido cambiar sus zapatos por otros de color negro y totalmente planos, prescidiendo de tacones por la comodidad y dada su altura con respecto al resto de invitadas.