Treinta activistas de Greenpeace ha accedido la mañana del día 22 de mayo a las instalaciones de la empresa armamentística Expal (Explosivos Alaveses) para "señalar con el dedo" a los fabricantes de bombas de racimo y reclamarles su prohibición total.
El papa Benedicto XVI ha pedido hoy la prohibición de las bombas de racimo tras el tradicional rezo del Ángelus, que hoy celebró en la ciudad de Génova, en el norte de Italia, dónde lleva a cabo una visita de dos días.