Mes de mayo, una importante reunión de trabajo se celebra en la oficina, con 15 acaloradas personas alrededor de una mesa. El aire acondicionado está estropeado, o lo parece, y debajo de la chaqueta llevas una camiseta de tirantes. Cuando llega el momento de realizar tu presentación, lo recuerdas. ¡Dios mío, no me he depilado! No puedes mostrar el sobaco de un atleta rumano al consejo de dirección, pero el sudor que baja de tu cuero cabelludo apenas te deja abrir los ojos...