La ralentización de la economía estadounidense y los elevados precios de la gasolina volvieron a golpear con dureza a los fabricantes de automóviles durante abril, cuando sufrieron una abrupta caída de la demanda de vehículos.
Los fabricantes japoneses de automóviles auguran nubes negras para 2008 a causa de la apreciación del yen, que ha provocado caídas de sus beneficios en lo que va de año y les ha hecho rebajar sus previsiones de ganancias para este ejercicio.
La estadounidense General Motors fue relegada por el fabricante japonés Toyota al puesto de segundo mayor fabricante mundial de automóviles en el primer trimestre de este año, con 2,25 millones de vehículos vendidos.