Es el restaurante de referencia obligada en Lisboa, situado en el centro más noble de una de las más bellas capitales europeas. En la entrada una barra con incontables grifos de cerveza de barril, concurridísima a casi todas horas muestra apetitosos aperitivos que te servirán en generosos platos; pero resérvate para el comedor, decorado con azulejos antiguos de clásicos tonos azules y blancos.
Es el restaurante de referencia obligada en Lisboa, situado en el centro más noble de una de las más bellas capitales europeas. En la entrada una barra con incontables grifos de cerveza de barril, concurridísima a casi todas horas muestra apetitosos aperitivos que te servirán en generosos platos; pero resérvate para el comedor, decorado con azulejos antiguos de clásicos tonos azules y blancos.
Fundada en 1.867 por un tal señor Auspicio procedente de un pueblo aragonés llamado Ricla, la taberna viajo de mano en mano hasta que hace 18 años recayó en las manos de Emilio Lage.
Como en sus orígenes, en este abigarrado local de tonos verdosos y siempre bullicioso-estéticamente fiel a la reforma del año 39-la venta de vinos (moscatel, cariñena, Málaga, moriles, vermut) forma parte de su vida diaria.
Un añejo reducto que sirve canapés de bacalao en aceite y boquerones en vinagre.
Es una de las veinte tabernas más viejas de Madrid.