El balance de muertos por la explosión casi simultánea de dos bombas de carretera en una zona comercial de Bagdad ha aumentado, según la Policía iraquí, a 55 personas, mientras que la cifra de heridos ha subido a 130, precisamente el día en que el Ejército estadounidense anunció que retiraba de la capital iraquí a 2.000 efectivos.