Las imágenes han sido grabadas por Australia para que puedan ser juzgadas algún día por un tribunal internacional. Las autoridades australianas han proporcionado además numerosas fotografías del momento en el que un barco ballenero japonés, el 'Oceanic Viking', lleva a cabo una operación de caza de cetáceos en la Antártida. En las imágenes se puede apreciar cómo es capturada una ballenas y sus crías, y cómo posteriormente son arrastradas cubiertas de sangre por la rampa del ballenero. Japón puso en marcha el pasado noviembre su programa anual de captura de cetáceos 'con fines científicos', pese a que la Comisión Ballenera Internacional solicitó en junio pasado a Tokio que lo parase.