Unos siete millones de californianos han participado en el mayor simulacro de terremoto en la historia de EE.UU., días antes del vigésimo aniversario del seísmo de Loma Prieta, que provocó la muerte de 63 personas en San Francisco en 1989. El objetivo de la simulación, coordinada por la organización ShakeOut, fue prepararse para el temido "Big One", un terremoto previsto para los próximos 30 años, parecido al que destrozó San Francisco en 1906.