Refugios colectivos, unifamiliares, institucionales, en sótanos, garajes, locales existentes, etc., utilizables como almacén, bodega, despensa, sala de juegos, gimnasio, habitación suplementaria, cámara acorazada, archivos, sala de home cinema, parking... Así vende el ingeniero industrial Antonio Alcahúd en su página web sus particulares "habitaciones del miedo".