Un paquete de Fortuna, Nobel o Ducados pasará a costar 2,50 euros. Por su parte, la hispano-francesa Altadis va a subir 10 céntimos el precio de sus cajetillas.
Los tratamientos para atenuar la enfermedad del sida son cada vez más eficaces, pero a ellos sólo tienen acceso los afectados en los países ricos, o un 5 por ciento de la población que vive con el VIH en el mundo. El costo de la terapia para tratar a pacientes con el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida) en los países occidentales supera los 20.000 dólares anuales, inaccesible al 95 por ciento de los afectados que viven en los países pobres.
Los tratamientos para atenuar la enfermedad del sida son cada vez más eficaces, pero a ellos sólo tienen acceso los afectados en los países ricos, o un 5 por ciento de la población que vive con el VIH en el mundo. El costo de la terapia para tratar a pacientes con el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida) en los países occidentales supera los 20.000 dólares anuales, inaccesible al 95 por ciento de los afectados que viven en los países pobres.
Los tratamientos para atenuar la enfermedad del sida son cada vez más eficaces, pero a ellos sólo tienen acceso los afectados en los países ricos, o un 5 por ciento de la población que vive con el VIH en el mundo. El costo de la terapia para tratar a pacientes con el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida) en los países occidentales supera los 20.000 dólares anuales, inaccesible al 95 por ciento de los afectados que viven en los países pobres.
Mes de mayo, una importante reunión de trabajo se celebra en la oficina, con 15 acaloradas personas alrededor de una mesa. El aire acondicionado está estropeado, o lo parece, y debajo de la chaqueta llevas una camiseta de tirantes. Cuando llega el momento de realizar tu presentación, lo recuerdas. ¡Dios mío, no me he depilado! No puedes mostrar el sobaco de un atleta rumano al consejo de dirección, pero el sudor que baja de tu cuero cabelludo apenas te deja abrir los ojos...
Mes de mayo, una importante reunión de trabajo se celebra en la oficina, con 15 acaloradas personas alrededor de una mesa. El aire acondicionado está estropeado, o lo parece, y debajo de la chaqueta llevas una camiseta de tirantes. Cuando llega el momento de realizar tu presentación, lo recuerdas. ¡Dios mío, no me he depilado! No puedes mostrar el sobaco de un atleta rumano al consejo de dirección, pero el sudor que baja de tu cuero cabelludo apenas te deja abrir los ojos...