Durante muchísimo tiempo fue musa de Versace y Calvin Klein. Una de las cara de Estée Lauder, sustituyendo a Elizabeth Hurley, lo que le han hecho aumentar la popularidad de la modelo. Desde muy pequeña asistió a clases de modelo aunque, más que por su interés, fue por la insistencia de su madre. Rápidamente fue seleccionada para algunos trabajos locales como modelo y a partir de los 17 años empezó a destacar, hasta el punto de convertirse en una modelo indispensable en las pasarelas de Nueva York y París.