El ex primer ministro británico Tony Blair tuvo muchas dudas para dar el paso adelante y apoyar la invasión de Irak en 2003, pese a la seguridad que mostró públicamente a la hora de defender la operación militar.
La ex primera dama británica Cherie Blair afirmó que desde que su marido no ocupa el cargo de primer ministro goza de una mayor libertad ya que 'no todo está permitido en Downing Street'.