Puede que, aún a estas alturas, su sola mención haga arrugar la nariz a algún inglés recalcitrante, que todavía quedan algunos; pero es un ingrediente indispensable en la cocina del Mediterráneo, aunque tampoco los propios mediterráneos parezcamos muy orgullosos de ello.
La provincia de Soria se ha convertido en el paraíso de la trufa negra, un producto muy valorado en la gastronomía internacional y que es ya hoy, por derecho propio, un 'diamante negro' como alternativa viable para el desarrollo del medio rural.