El estrés es uno de los factores que más influye en las relaciones sexuales, pudiendo originar serios trastornos bien porque provoque su aparición o bien porque agrave un trastorno desarrollado por otras causas.
Hace referencia a la aparición de dolor durante el coito. Esta alteración puede aparecer al principio de la relación sexual con penetración, durante su desarrollo o al final de la misma.