La venta de más de un millón de anillos estimuladores en menos de un año da muestra del éxito que los divertimentos sexuales han alcanzado en nuestro país hasta el punto de que suponen ya entre el 30 y el 35 por ciento de la facturación de empresas de preservativos que se dedican a su venta.
La organización ecologista Greenpeace-México ha advertido de la presencia de sustancias tóxicas en juguetes sexuales como dildos (consoladores) y vibradores comercializados en el país. Los activistas señalan en un comunicado que el riesgo de encontrar suavizantes tóxicos en juguetes sexuales vendidos en México es mucho mayor que en Europa, "ya que no hay ningún control en el uso de sustancias tóxicas".