Como en toda convivencia, las normas y los esfuerzos por llevarlas a cabo siempre hacen que ésta resulta más fácil. Los padres y los hijos pueden ayudar a mejorar su comunicación si adoptan las siguientes pautas de actuación.
Descubre lo qué dicen sobre ti tus gestos y corrígelos para que hablen y digan lo que tú quieras en cada momento. ¡Aprende estas técnicas y triunfarás!
Si nuestras habilidades para la comunicación no son muy ricas, estar seguros de que con la práctica y un poco de esfuerzo irán progresando eficazmente. No podemos asegurar que todos seamos perfectos comunicadores, que a todos nos surjan las amistades a diario, pero sí podemos afirmar que todos estamos en la disposición de comunicarnos, porque ésta es una necesidad humana.
No podemos pretender que nuestras conversaciones resulten atractivas para todo el mundo, pero sí podemos conseguir que resulten interesantes a la hora de iniciarlas. Recordando que nunca debemos dejar de ser nosotros mismos, puede ayudar el buscar en revistas o periódicos relatos de interés general que sean peculiares, buscar entre nuestras vivencias acontecimientos que creamos puedan ser interesantes y estemos dispuestos a compartir o tratar de conocer los temas preferidos de nuestros interlocutores para charlar sobre ellos.
Os habéis conocido y has conseguido una cita con la chica o el chico que no se te quita de la cabeza. Pero tienes miedo de estropearlo todo por culpa de los nervios. Pues olvídalos y disfruta de esta noche tan especial. Por si acaso, te damos unos consejos para que vuestra primera cita sea inolvidable.
Teniendo en cuenta el lenguaje corporal que ofrecemos y sabiendo que el contacto visual y la sonrisa son el mejor comienzo, hay una serie de pasos básicos para empezar una conversación. Estos pasos no tienen por qué seguir un orden determinado. Si se presenta un ejemplo, se hará indistintamente utilizando el diálogo "de tú a tú" o se empleará el "usted", ya que según qué tipo de situación sea en la que nos encontremos, tendremos que utilizar uno u otro.
· Aceptar a la persona tal y como es, sin juicios ni críticas, de una forma respetuosa y llamándola por su nombre (si no es muy cercana, tratarla de "usted").
Respecto a las palabras, está fuera de lugar el decir que dependen mucho de a quién vayan dirigidas, pero hay ciertas reglas que siempre han de cumplirse, como la educación, el respeto (también en los turnos de palabra) y la sinceridad.
¿L@s chic@s se resisten a tus encantos? Tal vez no sabes sacar provecho de todas tus virtudes. Aquí te ofrecemos diez normas básicas para que tod@s caigan rendid@s a tus pies.