El bailarín y coreógrafo Ángel Corella, director del ballet que lleva su nombre y que sostiene la Junta de Castilla y León, ha percibido un lento pero firme resurgir de la danza clásica en España a través de la confianza que, en forma de apoyos, recibe 'poco a poco' de entidades públicas y privadas.
El bailarín y director del Corella Ballet, Ángel Corella, se lesionó a última hora de ayer durante los ensayos de la Gala de la Danza que se celebrará hoy y mañana en el Teatro Real por lo que será María Pagés la protagonista absoluta del espectáculo.
La cultura es educación y no ocio, por eso al coreógrafo y bailarín Ángel Corella, fundador y director de la compañía de ballet clásico que lleva su nombre, le gustaría que el Gobierno mostrara, 'al menos', la misma 'sensibilidad' y ambición que tiene por los Juegos Olímpicos.
El bailarín español Ángel Corella representará el 'Ave María' de Franz Schubert en la basílica de la Santa Cruz de Florencia (Italia) durante la entrega de los Premios Galileo 2000, en la que él mismo recibirá uno de los galardones.
El prestigioso bailarín y director de la compañía 'Corella Ballet', Ángel Corella, considera que la danza clásica 'no ha perdido popularidad porque los teatros se llenan' y, asegura, que 'no es tanto que no hubiera afición sino que no había producto' y que ahora, al haberlo y de calidad, 'la respuesta es rotunda'.
La compañía de danza que dirige Ángel Corella iniciará el martes, día 21, el ciclo de danza que ha organizado la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte en el Teatro Concha Espina, de Torrelavega.
El bailarín y director del Corella Ballet Castilla y León, Ángel Corella, que presentará mañana un espectáculo con cinco coreografías en el Festival Internacional de Música y Danza de Granada, ha señalado hoy que la gente en España 'tiene la falsa idea de que el ballet clásico está pasado de moda'.
El bailarín Ángel Corella lamentó hoy que la danza clásica ha desaparecido 'casi completamente' de España y lamentó 'la obsesión' nacional con el deporte, que lleva a ponerse 'orejeras' y no darse cuenta de que hay público para otras cosas, y que no es 'ni elitista ni minoritario'.