Desde hace muchos años las mujeres se libran, temporalmente, de esos indeseados pelillos corporales y faciales gracias a la cera. Ha sobrevivido a nuevos inventos como las maquinillas de afeitar, las maquinas eléctricas o las cremas depilatorias, aunque lo cierto es que ha evolucionado muchísimo y ya no es la misma tortura que sufrieron nuestras madres. Si ha perdurado tanto, por algo será.
Desde hace muchos años las mujeres se libran, temporalmente, de esos indeseados pelillos corporales y faciales gracias a la cera. Ha sobrevivido a nuevos inventos como las maquinillas de afeitar, las maquinas eléctricas o las cremas depilatorias, aunque lo cierto es que ha evolucionado muchísimo y ya no es la misma tortura que sufrieron nuestras madres. Si ha perdurado tanto, por algo será.
Desde hace muchos años las mujeres se libran, temporalmente, de esos indeseados pelillos corporales y faciales gracias a la cera. Ha sobrevivido a nuevos inventos como las maquinillas de afeitar, las maquinas eléctricas o las cremas depilatorias, aunque lo cierto es que ha evolucionado muchísimo y ya no es la misma tortura que sufrieron nuestras madres. Si ha perdurado tanto, por algo será.
Es una convención que las mujeres se muestren sin vello corporal alguno. Por eso, desde la adolescencia, momento en el que comienza la dura lucha por su erradicación, las cuchillas, cremas, ceras depilatorias... se convierten en una constante en la vida de la mujer.
Mes de mayo, una importante reunión de trabajo se celebra en la oficina, con 15 acaloradas personas alrededor de una mesa. El aire acondicionado está estropeado, o lo parece, y debajo de la chaqueta llevas una camiseta de tirantes. Cuando llega el momento de realizar tu presentación, lo recuerdas. ¡Dios mío, no me he depilado! No puedes mostrar el sobaco de un atleta rumano al consejo de dirección, pero el sudor que baja de tu cuero cabelludo apenas te deja abrir los ojos...
Mes de mayo, una importante reunión de trabajo se celebra en la oficina, con 15 acaloradas personas alrededor de una mesa. El aire acondicionado está estropeado, o lo parece, y debajo de la chaqueta llevas una camiseta de tirantes. Cuando llega el momento de realizar tu presentación, lo recuerdas. ¡Dios mío, no me he depilado! No puedes mostrar el sobaco de un atleta rumano al consejo de dirección, pero el sudor que baja de tu cuero cabelludo apenas te deja abrir los ojos...
Mes de mayo, una importante reunión de trabajo se celebra en la oficina, con 15 acaloradas personas alrededor de una mesa. El aire acondicionado está estropeado, o lo parece, y debajo de la chaqueta llevas una camiseta de tirantes. Cuando llega el momento de realizar tu presentación, lo recuerdas. ¡Dios mío, no me he depilado! No puedes mostrar el sobaco de un atleta rumano al consejo de dirección, pero el sudor que baja de tu cuero cabelludo apenas te deja abrir los ojos...
Antes y después de la depilación debes de tener unos cuidados especiales. Hay ciertas zonas donde la piel es mucho más sensible y podría sufrir daños si no se depilan correctamente.