El Valladolid se ha olvidado de ganar en Zorrilla, donde lleva más de seis meses sin lograr un triunfo, y sus numeros en los últimos once partidos de la pasada campaña, más los seis de la actual, hacen pensar que algo no funciona en una plantilla que ya se muestra inquieta y agitada, como evidencian las cinco expulsiones sufridas en la presente campaña.