Un gol en propia meta del CSKA en el tiempo añadido dio hoy al Manchester United un valiosísimo empate 3-3 que le permite sellar su pase a los octavos de final de la Liga de Campeones en un pulso vibrante en Old Trafford ante un cuadro moscovita que, en su era 'post Juande', tuteó con descaro a su anfitrión.