El asesinato el lunes de dos guardias venezolanos junto a la frontera colombiana es parte de un 'plan desestabilizador' vinculado con las bases militares que EE.UU. utilizará en Colombia, dijo hoy el vicepresidente venezolano, Ramón Carrizález.
En su camino desde los campos de amapola hasta los consumidores de todo el mundo, el opio afgano deja un reguero de 100.000 muertos anuales, 160 millones de dólares para financiar a los talibán y una rampante corrupción en toda la antigua ruta de la seda, transformada ahora en una auténtica ruta del opio.