La página de internet Youtube es un altavoz de fenómenos excéntricos, ahora con el divorcio en directo de una actriz británica que usa la web para revelar las intimidades de su matrimonio y así atacar y denigrar a su hasta ahora marido.
Por lo general existe un distanciamiento emocional progresivo que culmina con el hecho del divorcio. También puede existir algún caso en el que algún detonante (por ejemplo una infidelidad), lo precipite, pero suele ser poco común si la pareja goza de una buena relación.
El divorcio se ha convertido en un buen momento para hacer una fiesta, al menos en Estados Unidos, donde cada vez son más los que optan por alguna celebración para dar carpetazo definitivo al amargo trago de la separación conyugal. La tendencia ha dado lugar a una incipiente industria: la de las empresas que organizan fiestas de divorcio. La oferta es de lo más variopinta, desde bacanales en las que el divorciado/a dan rienda suelta a la tensión acumulada al disparar dardos contra la foto de su ex, hasta ceremonias espirituales y celebraciones en las que la pareja concluye, en tono amistoso, la vida matrimonial.