El estiércol y las flatulencias procedentes de las cabezas de ganado, especialmente las de las vacas, contribuyen al deterioro de la capa de ozono, aunque su participación continúa siendo mucho menor que la procedente del sector energético.
Los representantes de 189 países y de la Unión Europea se reunirán a partir de mañana en Bonn con la misión de avanzar en la lucha contra la extinción de las especies, en un congreso que abordará la potencial amenaza que supone el cultivo de biocombustibles para la naturaleza.