La mentira ha sido siempre la sombra negra de la humanidad. Perseguida por muchos, habitual en otros, pero, en todo momento, castigada y rechazada. En todos los ámbitos de la vida, la mentira tiene cara de persona malvada y se asocia con la traición, la venganza, el dolor o la infidelidad. Todos conocemos la historia de Pinocho o la del pastor y el lobo, ambas perjudican al protagonista. En las dos se les castiga de algún modo.