El pelo requiere un cuidado adicional para mantenerlo en perfecto estado, ya que está expuesto diariamente a multitud de agentes externos que lo deteriora. A diario usamos el cepillo y el secador que estropea peligrosamente el cabello si no lo hacemos adecuadamente. Además, estamos acostumbrados a castigarlo con productos, como lacas o gominas, que lo dañan aún más.
Que los años no pasan en balde es algo de lo que nadie tiene dudas, pero por si acaso se nos olvidaba alguna vez ahí están las patas de gallo asomándose al espejo una vez cumplidos los treinta. Es ley de vida que dirían los profundos, pero para seguir con argumentos de peso te decimos que aunque no puedan desaparecer siempre podremos hacer que salgan más tarde. Si este reportaje no ha llegado a tiempo para esto no te preocupes, también se pueden disimular.