Trabajas, tienes un puesto fijo y toda una carrera por delante. Has superado ese modelo sexista que establecía que la mujer criaba y el marido trabajaba, y te sientes bien por ello. Pero también quieres tener un hijo; es normal, es ley de vida, y no, no te preocupes, que es factible.
Trabajas, tienes un puesto fijo y toda una carrera por delante. Has superado ese modelo sexista que establecía que la mujer criaba y el marido trabajaba, y te sientes bien por ello. Pero también quieres tener un hijo; es normal, es ley de vida, y no, no te preocupes, que es factible.