Es una época de culto a la imagen, de servicio al cuerpo y también a la mente. Buscamos la perfección en cada esquina y luchamos con todas nuestras armas para encontrar el camino hacía la eterna juventud. En el trayecto se han quedado miles de personas, presas de su deseo de ser los mejores, de alcanzar lo inalcanzable. Comer mucho o no comer nada, todo con un solo propósito; caber en una talla 38, incluso mejor si es una 36. Una locura que ahora tiene otra compañera de viaje: la ortorexia.
Pasan tantas horas pegados al ordenador o a las videoconsolas que la mayoría de los padres se preguntan si pueden llegar a perjudicar seriamente su salud.
Si considera las vacaciones una pérdida de tiempo, si ha hecho de su casa su segunda oficina, si trabaja un número excesivo de horas, se muestra permanentemente irritado y estresado o vive enganchado al móvil y al portátil, usted forma parte de ese aproximadamente ocho por ciento de españoles adictos al trabajo.
Alrededor del 30 por ciento de las personas que están enganchadas a la cocaína tiene también problemas de adicción al sexo, un tipo de dependencia que ha sufrido un importante repunte en los últimos años debido a la proliferación de páginas de contenido sexual en internet y al fácil acceso de las personas a la prostitución.