Es la contracción involuntaria (espasmo) de los músculos que rodean el tercio exterior de la vagina cuando se intenta la penetración, lo que provoca malestar y dificultad en las relaciones sexuales con penetración.
Los espasmos del sollozo no son episodios graves pero para los padres constituyen un problema alarmante y una experiencia muy desagradable porque el bebé o el niño se convierte "azul" o muy "pálido" y parece no reaccionar ante estímulos aparentemente enérgicos.