En los últimos años hemos oído hablar de una nueva enfermedad que tiene que ver con una calurosa obsesión: la de estar morenos. Los médicos han dado la voz de alerta por el incipiente número de personas que se meten dentro de una máquina de rayos y subrayan la la necesidad de protegerse bien cuando se toma el sol ya que el cáncer de piel provoca 50.000 muertes al año en todo el mundo. Llega el verano y se acerca una calurosa obsesión. Es la tanorexia o adicción al bronceado. Quienes la padecen nunca están satisfechos con su tono de piel y no dudan en arriesgar su salud para estar cada vez más morenos.