Con el Oscar a la Mejor Película en una mano y la estatuilla al Mejor Director en la otra, los realizadores de 'No es país para viejos' destacaron que no pensaban en el cartel de 'favoritos' que les habían otorgado antes de la ceremonia y alabaron la calidad de todas las cintas que eran candidatas.
El español apuntó que la decisión de dedicarse al mundo de la interpretación adoptada por buena parte de los miembros de su familia fue una expresión de "libertad y valentía" en tiempos de la dictadura franquista y manifiestó su intención de seguir apostando por "proyectos difíciles".
La ceremonia de la 80ª edición de los Oscar discurrió sin sobresaltos y estuvo salpicada por la habitual ironía de Jon Stewart, conductor de la gala, quien no paró de hacer referencias a los embarazos de actrices como Jessica Alba o Angelina Jolie y a la campaña por la Casa Blanca.
Los escritores estadounidenses distinguieron a 'No es país para viejos', el filme que podría darle el Oscar a Javier Bardem, en la categoría de Mejor Guión Adaptado, mientras que el galardón al Mejor Guión Original fue a parar a las manos de Diablo Cody por el libreto de 'Juno', una cinta da Jason Reitman.
'No es país para viejos' ha sido escogida como Mejor Película por el Sindicato de Productores de Estados Unidos, lo que supone un nuevo espaldarazo a las posibilidades que Javier Bardem, quien da vida en la cinta a Anton Chigurh, tiene de llevarse el Oscar al Mejor Actor Secundario.