La pedicura es un tratamiento que no consiste únicamente en embellecer los pies sino que su utilidad más importante es mantenerlos sanos. Desde siempre, los pies han sido una de las zonas del cuerpo más olvidadas. Las mujeres podemos pasarnos horas en la peluquería, probándonos ropa o eligiendo el maquillaje adecuado, pero a los pies casi nunca les dedicamos ni un minuto de atención. Esto tiene que cambiar, y es que ellos trabajan muy duro por nosotras y se merecen un agradecimiento.
¿Eres de las que piensa que para lucir un cutis perfecto hay que gastarse medio sueldo? ¿Acaso crees que las mejores cremas son las más caras o que remedios caseros no son alternativas fiables? Toma nota de estos consejos prácticos, sencillos y baratos que te convertirán en la envidia de todas tus amigas.
Existe una manera casera para estimular la circulación y exfoliar la piel de una manera natural y sin irritarla. Para ello, has de humedecer una cucharada con aceite y untarla en sal marina con un poco de ralladura de limón. Date una buena ducha de agua tibia, úntate sobre tu piel dos cucharadas de aceite de oliva y posteriormente aplícate la mezcla anterior con movimientos de masajes de forma circular.
La piel del rostro es la más afectada por la contaminación ambiental debido a su exposición al exterior; a la radiación solar y a los efectos del frío. Es necesario que le prestes una especial atención, un cuidado natural y específico en donde mimes tu piel con mucho cariño.
La época estival lleva implícito enseñar cuerpo. Y si hay alguna parte que más luzcamos de nuestro body esa son los brazos, pues podemos ponernos pantalones o faldas largas, pero de enseñar el brazo nadie nos libra. Por ello resulta aconsejable prestarles la atención que se merecen.