Agentes de la Ertzaintza han retirado esta mañana un artefacto explosivo que podría ser una granada de un descansillo del portal de un edificio de viviendas de la calle Ugarte de Bilbao.
Hasta los más insignificantes restos de explosivos, incluidos nanogramos alojados en las manos de un terrorista tras muchos lavados, u otros disueltos en líquidos, como dentro de una botella de agua, serán fácilmente localizados con un dispositivo de bajo coste que están diseñando científicos españoles.