Ha sido una noche intensa para 500 estudiantes de primero de Medicina de la Universidad de Granada. Son novatos y sus compañeros veteranos les han tenido corriendo por la ciudad y arrojándoles todo tipo de productos pringosos. Han sufrido el impacto de sustancias como huevos o harina, pasando por pasta de dientes. Pese a todo, la mayoría se lo han tomado con sentido del humor.