El 21 por ciento de los ancianos que murieron en soledad en sus domicilios en Madrid vivían en situación de aislamiento, es decir, ni ellos ni nadie de su entorno se había puesto en contacto nunca con los servicios sociales.
El 21 por ciento de los ancianos que murieron en soledad en sus domicilios en Madrid vivían en situación de aislamiento, es decir, ni ellos ni nadie de su entorno se había puesto en contacto nunca con los servicios sociales.