La Felicidad Interna Bruta (FIB), concepto que propone medir la riqueza de las naciones por el bienestar real de los ciudadanos, por la alegría de vivir, por las sonrisas y no por el dinero, como hace el 'todopoderoso' Producto Interior Bruto (PIB), es objeto de un congreso mundial en Brasil.
Investigadores australianos indicaron que consumir una dieta con niveles altos de carbohidratos y bajos en grasa ayuda a las personas a perder peso y también las hace sentir más felices que una alimentación con menos hidratos de carbono pero más carne y lácteos.
Facebook se ha vuelto indispensable para cuidar nuestra vida social y mantenernos al día de lo que ocurre en nuestro círculo de amistades, pero ahora aspira a mucho más: saber si somos o no felices.
"El cerebro humano, producto de 700 millones de años de evolución, no está diseñado para alcanzar la felicidad", según el profesor Francisco Mora, director del Departamento de Fisiología Humana de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y participante del ciclo 'En tierra de nadie', organizado por la Fundación de Ciencias de la Salud y la Residencia de Estudiantes.
Al menos eso asegura el catedrático de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid y colaborador del Instituto Coca Cola de la Felicidad, Carmelo Vázquez, quien señaló además que las últimas investigaciones y la experiencia con pacientes sugieren que la felicidad no sólo contribuye a disminuir el riesgo de diversas enfermedades sino que parece facilitar la recuperación de las mismas. "Incluso, puede alargar la vida entre siete y diez años", concluyó.
¿Es posible aislar una serie de estímulos que generan felicidad y extender esa sensación por todo un país?. La respuesta la dará una investigación que llevará a cabo la semana próxima un grupo de psicólogos en el Reino Unido, que esperan la participación "on line" de más de 10.000 personas.