El cuarteto islandés abrió el Festival Internacional de Benicàssim con una ejecución apabullante en una jornada que también vio desfilar a Facto Delafé y las Flores Azules.
La banda que revolucionó el punk y el glam en los años setenta es una de las últimas incorporaciones del FIB, junto a Mates of State, The Courteneers y El Columpio Asesino.
El artista canadiense y el músico británico pusieron el broche de oro a un certamen más complejo que nunca que por primera vez abrió sede en Madrid con el Saturday Night Fiber.