Leonard Cohen ha cumplido hoy 75 años y lo ha hecho sobre un escenario, sin aspavientos. Otros habrían convertido esa fecha en una oda a la autocomplacencia. Él ya no tiene nada que demostrar y ha sido fiel a su estilo: elegancia y flema, reivindicando que está vivo con un concierto de 3 horas que ha desarmado a 14.000 fans en el Palau Sant Jordi de Barcelona.