La Audiencia Nacional ha condenado a los jóvenes independentistas catalanes Jaume Roura y Enric Stern al pago de una multa de 2.700 euros por quemar una foto de los Reyes en Girona en 2007, la misma pena que se les impuso en el primer juicio contra ellos y que fue anulado al no haber un intérprete de catalán.