Cacharrito que, se supone, ayuda a que nuestro equipaje no se pierda. ¿Cómo? Grabamos un mensaje de veinte segundos con nuestro nombre y dirección y, en el caso de que la maleta acabe yéndose por ahí sin rumbo, sólo habrá que pulsar el botoncito rojo para que el invento “cante”. Vamos, como el papel y boli de toda la vida, pero en friki y más caro