La 50ª edición de los premios Grammy resultó ser, como en anteriores ocasiones, el evento más espectacular del mundo de la música. La protagonista de la noche del 10 de febrero resultó ser la nueva reina del soul, la británica Amy Winehouse, que presenció el evento vía satélite desde Londres.
La 50ª edición de los premios Grammy resultó ser, como en anteriores ocasiones, el evento más espectacular del mundo de la música. La protagonista de la noche del 10 de febrero resultó ser la nueva reina del soul, la británica Amy Winehouse, que presenció el evento vía satélite desde Londres.
Medio siglo de Grammys, 50 años de música a través de una gala gris con destellos de reivindicación para salvar la industria. Una noche más artificial de lo habitual en la que brilló con luz propia una Amy Winehouse, de entraña y voz provocadora que se llevó cinco premios, entre ellos, el de Mejor Artista Pop y Canción del año.