Y la primera derrota de la temporada llegó en el partido oficial número trece. Una derrota dolorosa por inoportuna e inesperada, pero quizá necesaria para que el Barcelona vuelva sobre sus pasos y recupere la esencia de su fútbol, ese exquisito fútbol de presión y toque que se vuelve vulgar cuando no se ejecuta a la velocidad adecuada.
El Barcelona se enfrentará al Inter, Dinamo Kiev y el Rubin Kazan, componentes del Grupo F de la Liga de Campeones, según el sorteo efectuado esta tarde en Mónaco.