Hacia los dos años es el momento apropiado para dejar la cuna. El niño es ya demasiado grande para sentirse cómodo en un espacio tan pequeño y, además, puede ser peligroso si mete las piernas o los brazos entre los barrotes. Además, la seguridad que ofrece la cuna durante los primeros meses se termina desde el momento en que el niño es capaz de levantarse y, posiblemente, saltar por encima de los barrotes. Busca el momento adecuado.
Como en casi todos los ámbitos del desarrollo, aprender a andar es un proceso que se desarrolla a diferentes ritmos en cada bebe. La mayoría se ponen de pie a los diez meses, aunque otros lo hacen antes, lo que no debe ser impedido ante el temor que se le puedan torcer las piernas.