Muchos lo confunden con una atracción de playa, pero no lo es. Se trata de una iglesia. Y es que si los jóvenes no van a la Iglesia, la Iglesia va a los jóvenes.
Unas 200 personas, entre ellas miembros de la Casa Real Saudí, una princesa alemana y destacados empresarios, pagaron 1.600 euros para una cena con concierto íntimo de Julio Iglesias en un hotel de Estepona (Málaga), mientras otros ofrecieron 5.000 pero se quedaron fuera por falta de plazas.