La mayoría de los jóvenes españoles entre 17 y 30 años no consideran importante el problema de la infertilidad en la pareja, según los datos del último estudio realizado por la Fundación Tambre.
El estrés y la ansiedad son dos factores que aparecen en el 90% de las parejas que se someten a tratamientos de reproducción asistida y que pueden repercutir de forma negativa en la capacidad de gestación, según el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI).
La esterilidad o la infertilidad supone para muchas personas una experiencia muy estresante debido a la adaptación al tratamiento a seguir, visitas continuas al centro médico, medicación, intervenciones quirúrgicas, programación de las relaciones sexuales, etc., alterando la vida habitual y afectando a su estado emocional, físico y social. Todo esto puede dar lugar a problemas psicológicos como depresión y ansiedad, acompañados de sentimientos de culpa por no poder tener hijos/as, angustia, tristeza, desesperanza, rabia o envidia hacia parejas que pueden tener hijos/as fácilmente, etc. y pensamientos negativos sobre la imposibilidad de concebir.
La introducción de la vitrificación como método de congelación de óvulos y embriones ha sido "el avance fundamental" en Reproducción Asistida de los últimos años, en palabras del doctor Antonio Requena, director del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) en Madrid.
El estrés y la ansiedad son dos factores que aparecen en el 90% de las parejas que se someten a tratamientos de reproducción asistida y que pueden repercutir de forma negativa en la capacidad de gestación, según fuentes del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI).
La infertilidad se está convirtiendo en un problema creciente para las parejas españolas, ya que más de 20.000 parejas son diagnosticadas cada año. Las listas de espera y la limitación de edad en los tratamientos dificultan su prestación en la Sanidad pública y empujan a estos ciudadanos a los centros privados.
La infertilidad es la incapacidad para llevar a término un embarazo a pesar de que haya habido implantación del óvulo fecundado en el útero. La pérdida recurrente de embarazos puede tener causas genéticas de cualquiera de los dos miembros de la pareja o de ambos, inmunológicas, endocrinas, tóxicas, infecciosas, anatómicas del útero, etc.