¡Harta, harta, harta! Estás completamente harta de ese horrible moñito que corona tu cabeza cada día, uno tras otro, sea invierno, verano o primavera. La rutina se ha asentado en tu cabello y ya no hay forma de echarla... Estás condenada: todo el mundo te identificara como la de la coleta. Y todo esto, ¿por qué? Simplemente porque no te decides a dar un cambio radical a tu look, desterrar del estante del baño horquillas y recogepelos y dar rienda suelta a tu imaginación... ¡Con los cabellos al viento!